36 Versículos de la Biblia sobre el ayuno para lograr un gran avance

Versículos de la Biblia sobre el ayuno para lograr un gran avance

Queridos amigos, aquí les comparto 36 Versículos de la Biblia sobre el ayuno para lograr un gran avance, que creo les ayudarán a comprender este tema. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

“Mas este linaje no sale sino por oración y ayuno”

— Mateo 17:21

“Publiqué ayuno allí junto al río de Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para toda nuestra hacienda”

— Esdras 8:21

“Fué que, como yo oí estas palabras, sentéme y lloré, y enlutéme por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos”

— Nehemías 1:4

“Les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno”

— Marcos 9:29

“Por cuarenta días, y era tentado del diablo. Y no comió cosa en aquellos días: los cuales pasados, tuvo hambre”

— Lucas 4:2

“Ntonces habiendo ayunado y orado, y puesto las manos encima de ellos, despidiéronlos”

— Hechos 13:3

“Habiéndoles constituído ancianos en cada una de las iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habían creído”

— Hechos 14:23

“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”

— 2 Crónicas 7:14

“Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno”

— Salmos 35:13

“Lloré afligiendo con ayuno mi alma; Y esto me ha sido por afrenta”

— Salmos 69:10

“Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme á la ley; y si perezco, que perezca”

— Ester 4:16

“Volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego, en ayuno, y cilicio, y ceniza”

— Daniel 9:3

“No os defraudéis el uno al otro, á no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en la oración: y volved á juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra incontinencia”

— 1 Corintios 7:5

“Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones”

— Santiago 4:8

“Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno”

— Salmos 35:13

“Pregonad ayuno, llamad á congregación; congregad los ancianos y todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad á Jehová”

— Joel 1:14

“Habla á todo el pueblo del país, y á los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí?”

— Zacarías 7:5

“Ayuno dos veces á la semana, doy diezmos de todo lo que poseo”

— Lucas 18:12

“Juntándose en Mizpa, sacaron agua, y derramáronla delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y juzgó Samuel á los hijos de Israel en Mizpa”

— 1 Samuel 7:6

“Ntonces rogó David á Dios por el niño; y ayunó David, recogióse, y pasó la noche acostado en tierra”

— 2 Samuel 12:16

“Ntonces él tuvo temor; y puso Josaphat su rostro para consultar á Jehová, é hizo pregonar ayuno á todo Judá”

— 2 Crónicas 20:3

“Era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones”

— Lucas 2:37

“Ntonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente”

— Hechos 10:30

“Como comenzó á ser de día, Pablo exhortaba á todos que comiesen, diciendo: Este es el décimocuarto día que esperáis y permanecéis ayunos, no comiendo nada”

— Hechos 27:33

“Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias”

— Filipenses 4:6

“N azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos”

— 2 Corintios 6:5

“N trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez”

— 2 Corintios 11:27

“Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura”

— Salmos 109:24

“¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno halláis lo que queréis, y todos demandáis vuestras haciendas”

— Isaías 58:3

“Jesús les dijo: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? mas vendrán días cuando el esposo será quitado de ellos, y entonces ayunarán”

— Mateo 9:15

“Ntonces Cornelio dijo: Cuatro días ha que á esta hora yo estaba ayuno; y á la hora de nona estando orando en mi casa, he aquí un varón se puso delante de mí en vestido resplandeciente”

— Hechos 10:30

“Los hombres de Nínive creyeron á Dios, y pregonaron ayuno, y vistiéronse de sacos desde el mayor de ellos hasta el menor de ellos”

— Jonás 3:5

“¿Quién sabe si se volverá y arrepentirá Dios, y se apartará del furor de su ira, y no pereceremos?”

— Jonás 3:9

“Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos lo que hemos de hacer, mas á ti volvemos nuestros ojos”

— 2 Crónicas 20:12

“Acaeció cuando Achâb oyó estas palabras, que rasgó sus vestidos, y puso saco sobre su carne, y ayunó, y durmió en saco, y anduvo humillado”

— 1 Reyes 21:27

“Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura”

— Salmos 109:24